Apertura Nueva oficina Portoviejo Julio 2016

Queridos amigos, compañeros

Hace más de 23 años mi padre inició un proyecto que antes no se había ejecutado en el país, el de proporcionar microcrédito a mujeres con recursos económicos limitados bajo la metodología de banca comunal, dirigido a mujeres con ganas de trabajar para llevar un sustento a sus familias, especialmente a sus hijos y mejorar sus condiciones de vida.

 

Esta iniciativa se hizo realidad aquí en la provincia de Manabí, en esta ciudad se abrió una primera oficina que sería la iniciadora de un gran sueño que se hizo realidad. En poco tiempo se multiplicaron las oficinas para cubrir toda la provincia de Manabí y luego otras provincias abrieron sus puertas. Esta exitosa iniciativa nacida en el corazón de Manabí empezó a dar frutos en el resto del país.

 

Nuestra filosofía ha sido siempre la de lucha en momentos difíciles: mujeres trabajando a pesar de la adversidad que ven un horizonte de esperanza en lo que vendrá mañana, sembrando y viviendo con esfuerzo el presente.

 

El 16 de Abril, Ecuador reaccionó y nos transformamos de indolentes en solidarios, de indiferentes en proactivos, de expertos en una actividad específica, en expertos en todo lo que era necesario para aliviar el dolor profundo de la tragedia… volvimos a ser ecuatorianos generosos y sensibles ante la realidad que nos rodeaba en esos terribles momentos

 

Para nosotros no es ajeno el impulso nacido en todo el país el día del terremoto y los días posteriores. Esto no es ajeno a nuestro accionar diario, nosotros somos eso, solidarios, activos, con una profunda fe en Dios y en nosotros mismos, vivimos cada día lo que a partir del 16 de Abril se evidenció en el Ecuador entero, que la razón de existir de cada ser humano es vivir para servir y no para servirse de los demás.

 

Fundación Espoir seguirá adelante, no nos venció el feriado bancario, la dolarización, las crisis económicas, las inundaciones, las sequías, las enfermedades que cada invierno nos golpean.

 

Compañeros colaboradores de Espoir en Manabí, que trabajan cada día con responsabilidad, que perdieron viviendas,  amigos,  familias y que vivieron el terror de esa fatídica noche; sus compañeros de las demás provincias les agradecemos en nombre de todo el  país por actuar con total energía dejando de lado su propio dolor. Tenemos un corazón ardiente que vive con optimismo cada día, que siembra el mañana con esperanza y que tiene fe en un futuro mejor. Sigamos así,  nuestros compatriotas nos necesitan, nuestro país nos necesita.

 

Que viva siempre Fundación Espoir.

 

Claudia Moreno

 

Oficial Nacional de Profondos Internacionales

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